Capitulo 6 – Prométeme.

septiembre 20th, 2013

aaaaaaaaaaaaaaaas

Sus manos empezaron a cobrar magia a partir de ese momento y de esa silueta que veía a lo lejos y así se hipnotizó hasta que la luz de él Sol se desvanecía poco a poco hasta quedar en la oscuridad sólo con una luz tenue de las veladoras que se encontraban alrededor de ellos.
-Suelten pinceles- Se escuchó una voz detrás de ellos.- Pueden volver a sus habitaciones y dentro de dos horas les esperamos en restaurante del hotel, ahí les daremos los resultados.
Ricardo alzó la mirada, echó de nuevo un vistazo al mar y se dirigió a la mesa, recogió su material y empezó a caminar por la orilla de la playa hasta llegar la andadera que llevaba a su habitación, tocó la puerta y quedó atónito de lo hermosa que se veía Alexa esa noche, entró poco a poco sin poder dejar de mirarla:
-¿Qué me ves?
-Discúlpame, pero te ves realmente preciosa.
-Muchas gracias, debes de bañarte, ya no tienes mucho tiempo. Por cierto ¿Cómo te fue? ¿Podré ver tu pintura?
-Claro que sí, pero me la regresarán en la premiación, tengo una sorpresa para ti gane o pierda.
Ricardo la miró y con una dulce sonrisa le mandó un beso y se dirigió a darse un baño. Después de un rato salieron juntos de la habitación, el cielo esta bañado de estrellas y los andadores estaban cercados con varias velas, Alexa agarró del brazo a Ricardo y llegaron a las escaleras que daban al patio del restaurante ella se detuvo de golpe, miró a Ricardo mientras que el la miraba a ella.
-¿Entonces? Bajamos.
-Claro que sí.
Comenzaron a bajar y a pasar entre la gente, buscaron un lugar en un barandal de madera que daba hacía la playa, la noche estaba bañada en estrellas, el sonido de las olas y el violín que tocaban en la cena parecía algo celestial.
-Oye Alexa, necesito que…
En eso uno de los jueces que se encontraba en el evento tomó el micrófono pidiendo que todos los concursantes pasaran al frente.
-Suerte, yo sé que ganarás dijo Alexa- mientras acariciaba su mejilla.
Se dirigió al frente, el sonido de las voces fue disminuyendo poco a poco hasta quedarse silencio, donde solo hablaba el mar y el juez. ♥
-Muchos de nosotros los presentes vemos la vida con gran dificultad por diversas cosas que nos han pasado a lo largo de nuestras vidas y en lo personal me sorprende la sencillez y delicadeza con la que nuestro ganador la ve, me es un honor presentarles a nuestro ganador: Ricardo Oliveira con su obra “La silueta del Sol” levantando la manta que cubría la obra. Ricardo miró a Alexa como comenzaba a caminar entre la gente hacía el frente con una mano cubriéndose la boca de la sorpresa de verse pintada en un cuadro.
-Buenas noches, me alegra mucho ver a todos ustedes veo unas caras conocidas, otras no mucho, hay quienes nunca he visto en mi vida, pero hay sólo un rostro que ha cambiado la vida estos últimos días y es quien me inspiró a pintar este cuadro. La vida es cuento difícil de entender más no difícil de leer de eso cada quien se encarga y creo que si no hubiera sido por ella este premio, esta noche, este cuadro, este momento simplemente no hubiera sido posible.
Cogió el cuadro lo quitó del bastidor y se aproximó a ella al tiempo que Alexa no podía borrar esa expresión su corazón latía fuerte sentía que salía de su pecho, sus ojos derramaban ternura y emoción; la gente se encontraba aún en silencio.
-Nunca había visto una silueta tan perfecta, gracias por ser mi inspiración de hoy. Y pues bueno a divertirse que la noche es bella.
El público comenzó a disolverse, algunos se aproximaban a Ricardo para felicitarle, otros para ofrecerle algunas ofertas d trabajo y otros solo a cortejar a Alexa. Dieron las 2 de la mañana y ambos decidieron irse a descansar, regresaron por el andador caminando muy despacio Alexa llevaba en una mano el cuadro y en otra sus zapatos y Ricardo una botella de vino y algunos materiales finos que le había obsequiado.
-¿No me dirás nada?- Dijo Ricardo.
-No tengo mucho que decir sólo te puedo agradecer, por el ese momento, por haberme pintado y aunque se escuche raro por atropellarme ese día.
Los dos comenzaron a reír, llegaron a la habitación dejaron todo en la cama y se pusieron ropa más cómoda. Ricardo tomó una copa del bar de su habitación y también una cobija miró a Alexa que se encontraba viendo hacia la ventana y notó como una lágrima corría en su mejilla.
-¿Quieres robarte las velas del andador y esperar el amanecer conmigo?
Ella se pasó sus manos sobre su rostro, respiró profundamente y con una sonrisa y sus pómulos sonrojados asintió con la cabeza, tomó otra copa del bar y salió con él.

Capitulo 5 – Prométeme.

septiembre 18th, 2013

abcdefgh

Ese día Alexa se despertó muy temprano, se sentía ilusionada y no entendía porque pero le agradaba esa sensación, el volver a ver esos ojos que le estaban despertando sentimientos después de hacía mucho tiempo ya; mientras pensaba en eso el timbre de su habitación sonó:
-Alexa hola ya estoy abajo corre que el mar nos espera.

-Si en 5 minutos bajo.
Mientras que Ingrid prendía un cigarro solo la observaba desde su cama con una sonrisa que delataba todo lo que le quería decir.
-Me voy Ingrid, regreso mañana por la mañana, pórtate bien y no bebas mucho.
-¿Crees que tengo 5 años? –Rió Ingrid mientras se aproximaba a ella y la abrazaba tiernamente-
Diviértete.
Bajó rápidamente los escalones hacía el vestíbulo cuando vio de lejos a ese chic que le había robado su pensamiento durante la última semana.
-Buenos días.
-¡Alexa! Hola me da mucho gusto verte de nuevo
-A mí también ¿Nos vamos?
-Claro.
Acomodaron las cosas y subieron al auto juntos, cuando un flashback llegó a la mente de Alexa y al mismo tiempo sonreía de su recuerdo, comenzaron a platicar de cómo había estado su semana y de anécdotas pasadas de su vida y así entre risas y pláticas llegaron después de un par de horas a una pequeña cima que se encontraba frente a una preciosa playa.
-Bueno ¿Qué te parece?
-Simplemente me parece precioso.
-Sabía que te gustaría ven tenemos que dejar las cosas en el hotel antes de salir a ver a qué hora me toca pintar y sirve que comemos algo.
Llegando al hotel se aproximaron a bajar las cosas con la sorpresa de que solo quedaba una habitación libre ya que el evento había empezado desde la noche anterior.
-Podemos dormir en mi coche.
-No digas tonterías, pido la cama a ti te toca en el suelo.
Salieron del hotel y comenzaron a caminar a orilla de la playa, cuando se encontraron una mesa larga con una serie de materiales para pintar y de frente los lienzos y bastidores, cuando se escucha un grito detrás de ellos:
-Ricardo, sabía que te vería aquí.
-Vanessa, sabes que no me lo perdería por nada me enviaron la invitación a mi casa, disculpa te presento a Alexa una amiga.
-Que mal educada, Alexa mucho gusto Vanessa.
-Alexa para servirte- dijo en tono muy serio y sin quitarle los ojos de encima, sentía celos y al mismo tiempo experimentaba una sensación de confusión.
-¿Pintaras?- dijo Ricardo para romper el hielo.
-Supongo que sí, de hecho iba hacía mi auto a traer mis cosas, sabes que nunca me ha gustado pintar con lo que no es mío, no es el mismo amor… bueno tú me entiendes. Te veo en la cena esta noche, será en el bar del hotel. Con permiso chicos. Y un gusto Alexa.
Ricardo la miró con extrañeza miró a Alexa y decidieron volver al hotel a cambiarse y a que Ricardo prepara sus materiales.
-¿Estarás presente? Es un proceso largo, puedes caminar un rato o descansar.
-Estaré bien, eso de venir a la playa y no entrar al agua es casi un sacrilegio; cero nervios, yo se que tú puedes.
Ricardo sonrió la miró y le dio un beso en la frente mientras la abrazaba y le agradecía el estar no solo en el lugar si no en su vida.
-Más tarde quiero hablarte de algo. Te veré en un par de horas ahí mismo.
Ambos salieron de la habitación pero tomando rumbos diferentes. Ricardo iba tratando de planear cual sería el concepto de su pintura pero su mente solo la ocupaba ella. Llegó de nuevo al lugar donde se encontró con los demás pintores, escogió el bastidor de en medio donde se apreciaba el inicio de una bella puesta de sol pero Ricardo aún no tenía ni la menor idea de cómo empezar mientras que los otros competidores ya había comenzado, en eso miró a su izquierda y a lo lejos se veía una silueta de rasgos muy finos, su cabello se encontraba bailando con el viento, -Alexa- susurró, mientras que como una luz le iluminó su mente y se dio cuenta que la única persona que en ese momento le robaba su mente era la única inspiración y motivación, así que no perdió más tiempo y comenzó a pintar aquella silueta que de fondo tenía el azul del mar y el blanco de la espuma pegando en las piedras juntos con los últimos rayos con los que el Sol se despedía. ♥

Capitulo 4 – Prométeme.

septiembre 17th, 2013

abcdf

Llegaron al café donde Ricardo había decidido llevarla, llegaron y decidieron tomar una mesa del patio del café.

-¡Que hermoso lugar! Gracias por traerme.

-De nada, aquí solía venir cuando tenía 15 años a leer, pintar, escribir o solo observar.

-¿Siempre fuiste así muy “artístico”?
-No, solo trataba de ser quien soy.
-Ok. Bueno ¿De qué quieres hablar conmigo?
-Alexa… -Titubeó- Alexa…
-¿Si?
-Algo pasa.
-¿Sobre?
-Bueno yo se que n hay mucho tiempo de que te encontré, pero algo pasa, en mi interior que provocas tú.
-Ok, esto no me lo esperaba y creo que no estoy preparada en este momento para esta plática.- Ella se levantó.
-Espera, no te vayas… sólo quiero preguntarte algo y no quiero que lo respondas ahorita.
-Dime.
-¿Crees en al amor a primera vista?
-Eso te lo respondo ahora, no ni siquiera creo en el amor, hace mucho tiempo que eso lo congelé, lo maté y decidí que nadie podría despertarlo, creo en el amor solo hacía mi trabajo, hacía mi vida, hacia Ingrid que es mi única familia.
-Tranquila, te pido por favor que te sientes y que escuches mi propuesta que no es de matrimonio, ven siéntate.
Alexa lo miró con desconfianza y poco a poco se fue sentando sin quitarle sus grandes ojos de encima, suspiró y bajo la mirada mientras jugaba con una servilleta.
-Habla…
-Bueno, muchas gracias, mira en una semana tengo un evento de pintura que se celebrará en una playa que está aquí cercana y me gustaría que me acompañaras claro si tu quieres y tal vez conozcas otro ambiente y te agrade. ¿Qué te parece? ¿Vienes?
Alexa sonrió y lo miro:
-Está bien pero con una condición.
-¿Cuál?
-Que no podré mirarte hasta tal día.
-Ok, acepto, pero bueno de eso hablamos después.
Pasaron la tarde juntos hablando de cosas que al parecer no tenían ningún sentido, pero ante sus ojos y sus oídos podían parecer las cosas más coherentes que hayan podido conocer, se entendían aunque fueran diferentes, se querían aunque fuera por instantes, en cada mirada compartían un latido al mismo tiempo, se notaba claramente que eran el uno para el otro, sólo que el tiempo les haría ver las cosas más tranquilamente.
Al notar que el cielo ya se había bañado de estrellas decidieron regresar a la morada donde Alexa se estaba quedando.
-Gracias por esta tarde Ricardo.
-De nada, señorita, la veré en una semana ¿Cierto?
-Una semana. Me vas a extrañar- dijo Alexa en un tono burlón mientras que Ricardo con una mirada fija y una expresión seria le dijo –Claro que sí- mientras que se acercaba y postraba un dulce beso en su mejilla.
-Ingrid han pasado 3 días y no me ha llamado, ni un mensaje, ni ha pasado por aquí, que estúpida soy me puse a prueba a mí misma.
-Lo siento amiga, pero está muy bien para que aprendas a cerrar la boca cuando debas, ve el lado positivo: ambos se extrañan, además se irán a la playa juntos ¿Qué más quieres?
-Pues sí, pero como en un día vamos a recuperar lo de una semana, eso es casi imposible.
-Ricardo es inteligente y muy creativo, veras como en un día remediará lo de una semana.
Hasta que por fin llegó el día esperado. ♥

Capitulo 3 – Prométeme.

septiembre 17th, 2013

La noche anterior no podía dejar de rondar por la mente de Alexa, la mirada de Ricardo la había dejado en otro lugar que no era el mundo en sí, pero también se conocía ese sentimiento que nacía en su corazón que había decidido endurecer hace mucho tiempo pero al final sólo lo que habitaba dentro de él era el miedo a ser quebrantado de nuevo, era una lucha constante consigo misma quería necesitaba mantenerse firme pero al recordar su mirada otra vez se debilitaba.
La vida amorosa de Alexa había sido un desastre; la mayoría de sus relaciones habían sido enfermizas entre celos, prohibiciones y hasta golpes, y por esos hombres que la lastimaron generalizó que todos eran iguales, así que su último recurso fue enamorarse de su trabajo per esto había hecho de ella una persona dura, una persona fría y una persona solitaria, realmente no sabía si necesitaba de su soledad o disfrutaba de ella.
Ricardo por el contrario el Arte se convirtió en su único amor, su vida amorosa había sido corta pero no por el hecho de que le lastimaran sino que era difícil encontrar una chica que viera la vida de distinta forma a como todos la ven, necesitaba alguien que le hiciera irse de esta realidad y que le compartiera de lo que veía y formaran un mundo que sólo ellos pudiesen entender que sólo fueran ellos dos y su creación.
-Ingrid ¿Qué opinas de él?
-Que es hermoso y toca la guitarra igual que él.
-Hablo de Ricardo.
-¡Ah! Alexa ¿No será qué…? ¡Oh por Dios!
-Es extraño sabes somos tan diferentes, pero tan iguales, es simplemente extraño.- Alexa miró hacía el horizonte mientras prendía un cigarro la mente la daba vueltas.- Quizá es un capricho solamente.
-No amiga te conozco desde que tenemos 15 años, y conozco cada uno de tus gestos, y ese que haces cuando mencionas a Ricardo hacía años que no lo veía. Yo sólo te puedo aconsejar que le pidas un permiso a tu cabeza y que te deje confiar en una corazonada más, sentir algo por alguien por muy repentino que sea no tiene nada del otro mundo si es corazón quien lo ordena, quien altera ese instinto que te grita por dentro que confíes, el tiempo y los sentimientos son muy sabios Alexa, el tiempo sabe cuando ya es momento de que algo te haga aprender y los sentimientos saben cuando despertar.
-Eres muy bella Ingrid, pero es mejor que no me ilusione.
-No es una ilusión ya lo verás.
Ricardo al mismo tiempo que dibujaba esos ojos color miel que le habían robado un trozo de su alma, pensaba mucho acerca también de lo que quería, de su vida, de todo lo que había pasado a sus 24 años de edad.
-¿Qué hubo mi hermano?
-¿Por dónde entraste?
-La puerta estaba abierta pensé que tú la habías abierto, que ojos tan bellos tiene esa mujer.
-Pero no sabes la tristeza que está detrás de ellos, y me da miedo.
-¿Miedo? Ni a la muerte joven las mujeres parecerán malas en ocasiones, o muy tristes o muy felices o muy lo que quieras pero créeme lo piensan mucho para hacerte un daño muchas veces prefieren dejar las cosas por la paz y así no se hacen un daño a ellas mismas. Debes conocer más a las mujeres si realmente amas el Arte.
-Eso es verdad, las mujeres son Arte. Pero Alexa es no sé como algo abstracto. Tengo que hablar con ella.
-Pues toma tu celular hermano y haz lo tuyo.
Ricardo se levantó y buscó en su chamarra el celular buscó el número de Alexa y se detuvo un momento. –Hazlo- Dijo Mateo.
-¿Bueno?
-Hola Alexa ¿Cómo estás?
-Hola Ricardo es buen oírte. Digo bueno es que pues no te agradecí por anoche.
-No es nada, oye necesito hablarte.
-¿Sobre qué?
-Una idea que tengo que quiero echar a andar y no me decido necesito ayuda.
-Claro que sí, si quieres ven a verme aquí al hotel y vamos a un café
-Conozco uno muy bueno con música hermosa.
-Perfecto a las 5 entonces.
Había llegado el momento de empezar un juego juntos que cambiaría sus vidas totalmente.♥

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Capitulo 2 – Prométeme.

septiembre 16th, 2013

-Ingrid ¿Crees que me llame?
-No lo sé Alexa, después del trato que le diste pero ahora que recuerdo ¿Por qué tan preocupada eh? Te gusto el hippie!
-Jajaja claro que no simplemente pues bueno ojalá no me marque.
No habían pasado ni un minuto cuando sonó el teléfono de la habitación de Alexa. Ingrid se apresuró a tomar el teléfono.
-¿Aló?
-¿Alexa?
-¿Quién la busca?
-Ricardo me la puede comunicar por favor.
-Dame un segundo.
-¿Bueno?
-Buenas tardes señorita grosera ¿Cómo se encuentra? ¿Llegaste con bien?
-Me llamo Alexa no grosera
-Está bien prometo ya no llamarte así ¿Llegaste con bien?
-Si muchas gracias, disculpa por haberte tratado así estaba un poco asustada.
-No te preocupes eso pasa ¿Tienen planes para esta noche? Conozco un lugar tal vez les guste.
-Está bien pasa por nosotras a las 9.
-Ok hasta entonces.
No pude evitar sonreír, fue como su una linterna se hubiera prendido en medio de la oscuridad, me sentía ilusionada y no entendía porque, miré a Ingrid y dijo:
-Alexa, ya caíste.
Nos arreglamos lo más aprisa que pudimos ya que no teníamos mucho tiempo y a las 9 ya estábamos listas en el lobby del hotel, cuando vi a Ricardo bajar de su coche noté que me miró fijamente.
-Oye! ¿Me quedarás viendo toda la noche? A por cierto ella es Ingrid.
-Disculpen chicas pero lucen hermosas esta noche.
-Ya lo sabemos- dijo Ingrid- Pero vamos ya que me urge un trago.
Subimos al auto, durante el camino Ingrid y Ricardo fueron congeniando más entre bromas y anécdotas, me agradaba verlos era como si se conocieran de tiempo atrás, llegamos a un bar bastante bonito, música de guitarra, sólo el humo de los cigarrillos se veía era como un tono sepia, nos acercamos a una mesa cerca del escenario, cuando Ricardo se acercó a saludar al joven de la guitarra y le dijo que se acercara a la mesa tomar un trago cuando terminara mientras Ingrid intercambiaba miradas con él.
-¿Conoces al cantante? Oye no está nada mal para tú nueva amiga eh Ricardo.
-Jajaja más tarde te lo presentaré se llama Mateo, lleva más o menos diez años tocando aquí.
La noche fue pasando poco a poco, entre whisky y cigarros mi mundo y el Ricardo eran realmente distintos, mientras él vivía como le fuesen llegando las cosas mi vida por el contrario estaban llenas de planes la mayoría laborales pero hasta ese momento pensaba que todo marchaba perfectamente, que no me hacía falta nada, que estupidez.
-Entonces esa es tu vida Alexa, que interesante mujer, que interesante. Pero tengo una pregunta ¿Pretendientes? ¿Novios? ¿Ambas?
-Jaja que te puedo decir, mi vida amorosa no ha sido fácil, pero no hay que llenarnos de tristezas la noche aún no termina mira a Ingrid parece que congenió bastante bien con Mateo.
Sentía la mirada de Ricardo atravesando mi mente, como si tratara de adivinar todo lo que escondía en ella, sentía miedo que después de tan maravillosa noche fuera la última para ambos no entendía tan absurdo miedo ¿Cómo podía ser posible? Que alguien de un día de conocerlo ya estaba generando semejantes huracanes de sentimientos dentro de mí. Pero sabía que pasara lo que pasara esa noche nunca la olvidaría.
Sus ojos revelaban la tranquilidad que a mí me hacía falta para sentirme plena, para completar algo que hacía muchos años le había estado corriendo, para poder descubrir el amor nuevamente desde otro punto.♥

Capítulo 1 – Prométeme.

septiembre 16th, 2013

Desperté, me levanté de mi cama y miré por la ventana recuerdo que era un domingo más no recuerdo la fecha exacta, había muchas cosas que ya no recordaba era como si estuviera experimentando otra vida, las mañana ya no me parecían tan monótonas, incluso mi cuerpo ya no era el mismo, y pero último concluí que no era como experimentar, sino al contrario era otra mi vida en este momento. El viento pegaba en mi rostro fuertemente junto con el olor del bosque mientras pensaba “realmente necesitaba unas vacaciones”, una ligera brisa quedaba atrapada en mis pestañas, las cadenas de la bicicleta tronaban cada vez que pedaleaba, en ese momento parecía solo que era la naturaleza y yo.Cerré los ojos por un momento y no me percaté de la curva que se aproximaba, de repente abrí los ojos de golpe y sabía que ya no podía hacer nada así que los volví a cerrar, comencé a rodar entre las ramas hasta que logré prenderme de un pino. Abrí los ojos y vi una de las llantas ponchadas: ¡Genial!- pensé y volví a cerrar los ojos.

-¡Oh por Dios! ¡Señorita! ¿Está se encuentra bien?
Abrí los ojos de nuevo y encontré la cara de Ricardo sobre mi (Claro en ese momento no sabía cómo se llamaba) Sus ojos grandes y expresivos reflejaban un tremendo susto.
-¿Parece que lo estoy? Ayúdeme a levantarme, quiero saber si no me rompí nada.
Él se enderezó con un gesto de alivio y una sonrisa en su rostro, mientras me tendía la mano yo lo miraba con un cierto enojo así que lo dejé con la mano estirada y me levanté yo sola, hizo un movimiento negativo con la cabeza y se dispuso a levantar mi bicicleta.
-Se estropeó su bicicleta.
-¿En serio? ¿Por qué no se fija?
-¿Por qué cierra los ojos?
-Eso a usted no le interesa, si me vio venir debió de haberse hecho a un lado.
-¿A un lado? ¿En curva?
Hice una mueca de disgusto y lo miré lo más feo que pude, mientras le arrebataba de las manos la bicicleta y por si fuera poco la lluvia empezaba a hacer notar su presencia así que decidí empezar a caminar hacia la carretera.
-Permítame llevarla, es lo menos que puedo hacer.
-Casi me mata y ahora quiere llevarme, mejor le agradecería que se comprara unos lentes, eso es lo mejor que puede hacer.
-Sabe que usted es muy grosera, pero bueno volviendo a lo mismo verá que ya empezó a llover y con su bicicleta bueno ex bicicleta no podrá llegar se encuentra en medio de la autopista, y el teléfono más cercano se encuentra a 1 kilómetro.
Lo mire sorprendida, no sabía que responder era demasiado directo para decir las cosas pero ah que bellos ojos tenía, pero volví a la realidad y noté que la lluvia comenzaba a hacerse más fuerte.
-¿Me llamó grosera? Y usted se da la libertad de llamarme grosera, eso también es ser grosero de su parte.
-¿Por qué no discutimos eso mientras la llevo? Bueno hagamos esto entraré al coche y esperaré 5 min a que usted entre si no lo hace me voy y la dejo en paz.
Abrió la puerta de su coche y se metió, yo no sabía que hacer miraba en ambas direcciones de la carretera como si esperara a que alguien conocido apareciera o algo por el estilo la verdad no sé ni lo que esperaba, la neblina comenzó a bajar y sabía que no podía quedarme ahí parada así que caminé hacía su vente y le toque el cristal.
-Sí dígame.
-Cállese y abra la cajuela del carro para meter los restos de la bicicleta que usted destruyó.
Él puso su mano sobre el volante del carro y quedó viendo hacía en frente mientras sonreía, se puso las manos en la cara se talló los ojos y volvió a verme sin decir nada, pero no me podía callar de hecho nunca puedo, pero en fin.
-Primero está molestando de que me vaya con usted y luego hace como el que no escucha. ¡Abra la cajuela!
Abrió la puerta del carro y me empujo con ella –Con permiso-dijo mientras buscaba las llaves en la bolsa de su pantalón, abrió la cajuela y metió la bicicleta, rodeé el carro y subimos al mismo tiempo al coche, cuando ya estábamos ambos dentro me vio y me dijo:
-Hola.
-Bueno ¿Qué usted está enfermo? ¡Vámonos!
-Me calla, me apura, me grita, y eso que no ha pasado ni un par de horas de que la atropellé, bueno claro yo iba con los ojos muy abiertos.
-¿Quiere dejar el tema?
-Ok, ya me callaré por cierto me llamo Ricardo
-Eso no me interesa.
A pesar de que sentía un espeso silencio en el transcurso del camino también lograba percibir un cierta calidez y una ligera tensión de quién sería el primero en hablar. Yo no podía separar la vista de la ventana pero de vez en cuando lo veía de reojo y creo que lo notó, así que él fue el primero que se animó.
-¿Así eres siempre?
-Así ¿Cómo?
-Así seria y grosera.
-Como que ya le gustó decirme grosera ¿No? Ya hasta de “Tú” me hablas.
-Es que siento que te hago vieja si te hablo de usted y no luces como tal, no te preocupes en unos veinte minutos llegamos ya. Y ¿Vienes sola?
-¿Me secuestrarás?
-Jaja lo hubiera hecho desde hace una hora.
-Eso sí, no vine sólo por algún tiempo con mi mejor amiga.
-Oh entiendo… bueno aquí es.
Ricardo apagó el auto mientras me miraba con mucha atención, yo sentía su mirada pero no me atrevía a voltear porque sabía que me ruborizaría, hasta que dijo:
-¿Me das tu número de donde te estás quedando? 
Digo para saber que llegaste con bien.

Sonreí y miré el piso del auto, abrí la guantera y busqué una pluma, vi a Ricardo y comencé a acercarme lentamente hacía su rostro, él no decía nada se quedo petrificado y un poco nervioso, puse mis ojos frente a los suyos, sonreí y con la pluma escribí mi número en su frente. -Ahí tienes mi número, abre la cajuela y gracias por traerme. Ricardo se quedó dentro durante unos segundos, apoyó su cabeza en el asiento y se miró la frente en el espejo retrovisor, y susurró: -Es ella♥

Preámbulo – Prométeme.

septiembre 16th, 2013

Yo prometo darte una historia que jamás olvides, prometo enmendar tus heridas y tus malas experiencias, prometo estar por ti y para ti- Al terminar esta oración yo solo pude abrazarlo sin que nada más importase, pero sabes hay algo que no me prometió ¿El cómo seguir adelante? Los veranos siguen pasando, los sitios no cambian de posición, la misma gente, la misma habitación, la misma cama, pero no  la misma vida pero tampoco la misma visión de ella, tampoco los mismo recuerdos pero si lo mejor de ellos. Yo estoy presente y sé que tú también lo estás, siempre ha sido así. Muchas gracias, buena suerte. Te amo.
Alexa dio una última mirada al horizonte, cerró su diario se levantó, suspiró mientras una sonrisa se pintaba en su rostro y una lágrima corría por su mejilla, comenzó a andar colina abajo mientras se perdía entre los cedros”

La gente cambia, la vida te hace cambiar, el tiempo, las experiencia, las personas, sin embargo hay que saber cómo seguir cuando la misma vida que te ha entregado lo que te ha cambio y así mismo te lo quita.

¿Crees en el amor a primera vista? Dos mundo opuestos, un amor verdadero. Prométeme una historia donde se expresa el valor de lo recuerdos, el valor de la vida, el valor de las personas.

 

Lo primero que debes saber…

septiembre 16th, 2013

Muy respetuosamente, usted puede ser muy culto ó culta, muy inteligente, puede ser querido y admirado por todos, puede ser una persona interesante, puede ser elogiada por muchas ó muchos, sea hombre, sea mujer permitame decirle que a diferencia de los demás, a mi no me importa lo que usted piense.